Título:
El enigma de los vencidos.
Autor:
Armando Rodera.
Páginas:
236.
Ilustrador:
Miguel Ángel López.
Resumen:
David Sanromán, el protagonista
de la historia, hereda un negocio, una tienda de antigüedades en Madrid, de
Felipe Montero, un amigo de su padre. Descubre que en el sótano de la tienda
hay una maqueta de un tren muy grande. Más tarde hace una fiesta de bienvenida
con los vecinos para que le conozcan y dos chicos se cuelan en la tienda:
Samuel y Rubén. En lugar de enfadarse, David se acaba haciendo amigo de ellos.
David se va al pasado y cuenta su
historia, desde el primer día de la universidad. Allí conoce a un chico llamado
Pedro, a otro que se llama Álvaro y a Elena, la hermana de Álvaro. Éste les
invita a una fiesta y allí deciden que David le dará clases de matemáticas a
Elena. David se enamora de ella. Van viéndose y el último día la chica es
atropellada por un coche. David se asusta porque la madrastra de Elena le amenaza
y se va corriendo.
Vuelve el libro al presente y
ahora está en el sótano de la tienda, mirando la maqueta con Rubén y Samuel.
Rubén descubre que la maqueta es un juego de mesa tocando una palanca y se
ponen a jugar. El juego les pone una prueba que tienen que averiguar, el primer
enigma. Tenían que ir al Museo del Prado y visitar la sala de un pintor. Su
amigo Pedro, que es periodista, les ayuda a resolver enigmas.
El segundo enigma sucede en el
Jardín Botánico, en una secuoya, y les cuesta menos que el primero descubrirlo.
El tercero sucede en la Plaza Mayor, y tiene como protagonista a la estatua que
está en el centro, de Felipe III. Hacen
un viaje a Sevilla para visitar a la nieta del creador del juego, Joan Cumella,
amigo de Felipe Montero. La nieta les da unas carpetas con archivos y unos
objetos que les serán de mucha ayuda: unas gafas y unos botes con una fórmula
química. El libro se llama así porque los vencidos son republicanos exiliados
después de la guerra.
David vuelve a recordar el pasado
otra vez. Se esconde de los Fournier, la familia de Elena, en la casa de su tía
Carmen. Descubre que Elena está en una clínica de Bilbao. Pedro y él van hasta
allí a ver como está, sin que lo sepan los Fournier, fingiendo que Pedro sufre
un ataque al corazón. La madrastra de Elena le pilla viéndola y lo vuelve a
amenazar. David huye a Brasil en un pequeño barco. Allí conoce a un catalán que
le da trabajo.
Después de unos años se entera de
que su madre se ha puesto enferma y decide volver a España. Cuando su madre se
muere se vuelve con su padre a Brasil. Su padre empieza a coleccionar cosas y
así conoce a Felipe Montero. Su padre se pone muy enfermo y muere, por lo que David
decide volver definitivamente a Madrid.
Ya en el presente, jugando con la
maqueta llegan a la cuarta prueba que es en el retiro. David se encuentra con
el padre de Elena y le invita a su casa donde le cuenta que lo que le pasó a
Elena y un gran secreto. Samuel, Pedro y él van al retiro, descubren un túnel
en las alcantarillas y en el túnel hay dos pruebas con límite de tiempo.
La última prueba, la de la
casilla final, viene con una carta de Joan Cumella. Les da dos pistas que son
dos poesías de un escritor español muy famoso que tendrán que descubrir. Finalmente,
David tiene que contarle una cosa muy importante a uno de los chicos.
OPINIÓN
PERSONAL.
El
libro me ha encantado, sobre todo la historia que cuenta, el ir resolviendo
enigmas es muy entretenido. Lo único que he visto es que hay tantos datos que
me ha costado hacer el resumen. El libro se lee con facilidad y engancha desde
el principio. Se lo he contado a algún amigo mío y me han dicho que les
gustaría mucho leerlo.











